Lucena Ancestral

A lo largo de la historia han pasado por Lucena varias culturas y civilizaciones que han ido dejando su sello de identidad, como es el caso de restos del hombre preneandertal, animales como el elefante o el bisonte o la Basílica Visigoda entre otros.

Dentro de Lucena Ancestral, nos encontramos con yacimientos arqueológicos y edificios que forman nuestra línea de actuación y que nos muestran nuestros antepasados culturales y civilizaciones anteriores.

En primer lugar, nos encontramos con la Sima y Yacimiento de la  Cueva del Ángel, siendo un importante asentamiento paleolítico pre-neandertal y neandertal con una antigüedad entre 400.000 y 500.000 años  y el único datado en España como residencia permanente de homínidos durante más de 300.000 años. Su cavidad vertical, fue empleada como vertedero de residuos durante siglos, lo que ha dado lugar a que alrededor de 70 metros estén llenos de aportes geológicos y humanos, siendo un material de gran importancia para estudios científicos del conjunto del yacimiento.

En segundo lugar, tenemos la Basílica de Coracho, que fue una de las primeras basílicas constantinianas de Hispania y pilar fundamental para el conocimiento y difusión del origen del cristianismo en la Península Ibérica. Su origen, se remonta a los primeros momentos de la legalización imperial del cristianismo en la época constantiniana, concretamente a la primera mitad del siglo IV. La Iglesia de planta basilical asociada a una necrópolis data entre los siglos IV y VII. Actualmente, esta basílica no se puede visitar, pero si que se sabe que tiene una nave central separada de las laterales por columnas y un coro, un ábside occidental con banco sacerdotal en su interior, un baptisterio o mausoleo exento a los pies  y un ábside rectangular en su lado oriental.

En tercer lugar encontramos el Alfar Romano de Tejares (Hornos Romanos). Se trata de la factoría cerámica mayor y mejor conservada de la Península Ibérica debido al tamaño de sus siete hornos. Este elemento está datado en pleno Imperio Romano (siglos I y II d.C.) y fue descubierto en 1996.

En cuarto lugar encontramos el Yacimiento romano Acebuchoso y Morana, el cual se encuentra en proceso de puesta en valor.

En quinto lugar nos encontramos con la Casa de los Mora, edificio anexo a la Iglesia de San Pedro Mártir de Verona, antiguo convento dominico. Antes de pasar a la titularidad municipal fue fábrica de anises, molino de aceite y bodega. Actualmente se ha rehabilitado y se ha convertido en un centro público polivalente y de servicio al ciudadano con diferentes exposiciones.

En último lugar y en una de las aldeas de Lucena, encontramos la Aceña Árabe de Jauja. Se trata de una especie de muralla, de aproximadamente, un metro de alta y treinta o cuarenta metros de larga, cuya finalidad era evitar que el río se desbordara hacia el pueblo y dirigir el cauce del mismo hacia un lugar determinado, que no es otro que una vieja construcción conocida como aceña, restos de lo que un día fue molino de harina, el cual aprovechaba la energía del agua como fuerza motriz para la molienda del trigo y la elaboración de la harina.