El hornazo constituye el dulce más significativo en el Viernes Santo de Priego de Córdoba y vinculado especialmente a la procesión de Jesús Nazareno. Su elaboración a base de harina, agua y sal, sin levadura, es muy sencilla y tradicionalmente corre a cargo de abuelas y madres que los elaboran como ofrendas para el Jesús Nazareno; así, durante la procesión del Viernes Santo de la Semana Santa de Priego de Córdoba, mayores y niños elevan sus hornazos para la bendición que tiene lugar en la Ermita del Calvario, siendo costumbre obsequiar con uno a aquéllos que vienen de fuera. Antaño se acudían a las panaderías para hornearlos o se cocían en hornos de leña de las casas.

La elaboración de hornazos en Priego de Córdoba, es una tradición que tiene su origen, aproximadamente en el segundo tercio del siglo XX, aunque es a partir de los años ochenta cuando aumenta su elaboración y consumo. Son muchas las confiterías y panaderías del municipio que los elaboran para este día, pero son más los que se hacen en las casas los días vísperas al Viernes Santo. Una vez cocidos, se dejan guardados a buen recaudo en un mueble, para salvar la tentación del picoteo de los niños. Los hornazos bendecidos en el Calvario, se consumen, sin dejar sobras, junto a las pavicas de santo y pestiños, acompañados de un poco de vino de la tierra con los familiares y amigos. Son muchos los niños y niñas que cada vez más se animan a preparar sus figuritas. Las formas más comunes son el cestito con una gallinita, un cochino y la pavica o gallinita, con el huevo cocido de gallina dentro, de ahí el tamaño pequeño que presentan. Desde hace poco tiempo se han ido incorporando otras formas, como nazarenos, penitentes, etc.

Los ingredientes básicos para su elaboración son harina, sal y agua.

En primer lugar para su elaboración se calienta el agua para facilitar la mezcla y a continuación se echa la harina y la sal. Se amasa la mezcla hasta que se pueda manipular y dar la forma deseada. Se decora con grecas y elementos singulares y se cuece durante unos veinte minutos en horno.

En el caso en el que el hornazo adquiera forma de gallina, se hace una base circular, se recorta con una tijera y decora con grecas a modo de de picos, estrella o escama, se reviste o forra el huevo cocido con cáscara, que queda pegado a la base con un poco de agua. Luego se moldea con formas diferentes, se le añade la cabeza, el pico, los ojos con unas pimientas, las alas, plumas y, a veces, con un fieltro, se le pone una cresta. Una vez terminado, se hornea (de ahí el nombre de hornazo).

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